Cómo explicar la soledad, que cuando la decís nadie te entiende. Que no alcanzan las palabras para llenar el significante del vacío en el pecho.
Lo peor es que en la soledad no estas solo.
Todas esas sombras, esos fantasmas, eso feo, se te cuelga de los pies y de los ojos.
Y de las comisuras de los labios.
Ese agujero negro en la panza lleno, tan lleno, de nada, te sube por el pecho y te ahorca. Te estrangula el corazón rebosante de nada. Pesado.
La nada pesa. Mucho.
La nada es todo. Todo a lo que le adjudicaste un "nada" se convirtió en la nada.
Te convertiste en nada, y no te diste cuenta.
Cuando te miraste al espejo eras gris y fea. Desarreglada, nada.
Igualmente seguis sientiendo y buscando destellos de luz en tu corazón. Porque sabes que sos como el fénix.
a veces no tienes a nadie
ResponderEliminarTe pondrías en mi lugar?