miércoles, 1 de septiembre de 2010

Deseos de libertad.

El otro día soñé, algo tan divertido ridículo e insensato, como real.
Soñé con unas amigas. En mi casa, hablábamos. No recuerdo bien de qué.
Después de un llamado, una de ellas se tuvo que ir. Era tarde, a la noche.
Salimos a buscar un taxi, y nos encontramos con unos chicos, que yo conocía del primario y del club.
Después... desaparecieron.
Mi amiga, la que quedaba, y yo volvimos a casa. Volvimos a salir, para buscar a alguien conocido por el barrio.
Aparecimos en el bar de moe, que cerraba justo cuando llegamos.
Nos tomamos un colectivo y llegamos a un bar, uno como el de los de recoleta.
Unas chicas bailaban sin control al lado nuestro.
Unos chicos se acercaron a hablarnos. Tenían como 25 años. Nos preguntaron que íbamos a hacer, y nos invitaron a un boliche, que estaba al lado del bar.
Aceptamos, pero entramos sin pagar. Adentro había viejos y chicos mayores.
Pasamos así unas horas, y de repente apareció el que cocina en la parrilla de al lado de mi colegio.
Nos fuimos, nos tomamos el 130, ya de día, con unos chicos. Llegamos a mi casa y me desperté.

Locuras, son las que necesito.

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