Lo mismo tardé en prepararme.
Lo mismo tardé en desayunar.
Sólo 2 cosas eran distintas:
.Había niebla, como en una película de terror. Los autos de libertador salían de una nube como si aparecieran de la nada.
.Sabía que no lo había olvidado. Eso no era lo peor. Lo peor era que también sabía que no lo podía tener.
Esa imagen estaba grabada en mi cabeza. Rondaba mi mente siempre que hablaban de amor.
Cada tiempo libre, cada viaje en colectivo, cada sueño.
Y ya no tenía a mi contención. A quien pensé que lo derrocaría del puesto a mi mayor amor. A la nueva persona a la que iba a amar.
Ahora que si lo puedo tener, voy a hacer todo lo posible para aparecer de entre la niebla, y que me encuentre.
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